Este pequeño y luminoso apartamento tiene una distribución ideal (y muchas plantas)

Se trata del primer hogar de una pareja de enamorados, ¡repleto de plantas y buen rollo!

apartamento decorado en tonos blancos con detalles de macramé
Cris Farhat Fotografía

Si pudieras volver atrás y elegir de nuevo tu primer apartamento, ¿cómo sería? Y si aún no te has podido independizar, ¿cómo esperas que sea? Los propietarios de este pequeño piso en São Paulo, Brasil, —una joven pareja de enamorados— tenían claro que su apartamento debía ser mucho más que una casa, querían un espacio íntimo, cómodo y en el sentirse a gusto después del trabajo, recibir amigos... Y poner muchas plantas por todos los rincones porque les encanta cuidarlas y el efecto natural que proporcionan.

Tras exponer sus deseos a los arquitectos de Studio Canto, el proyecto se centró en crear un ambiente cálido y romántico a través de la arquitectura. Un lugar donde la pareja pudiera construir su propia historia.

Con un presupuesto reducido, la reforma tuvo que apostar por soluciones sencillas y creativas que reflejan la esencia de los propietarios.
Cris Farhat Fotografía

Como la pareja adora cocinar, los arquitectos elevaron la funcionalidad de la cocina eliminando la pared que separaba este área del salón. De esta forma, ganaron una encimera en L perfecta para cocinar pero también para desayunar en el día a día o para comidas informales. Los espacios distribuidos en open concept además de aprovechar el espacio ganan en flexibilidad puesto que la eliminación de tabiques proporciona una mayor percepción de la amplitud visual. Además, también se evitan las puertas, un elemento que requiere que el recorrido de su hoja quede libre para el paso y, por lo tanto, son metros desaprovechados que pueden llegar a ser fundamentales en pisos pequeños. Desde luego, el concepto abierto tienen muchas ventajas si lo que queremos es ganar metros y en versatilidad de los espacios, aunque es una opción que hay que valorar mucho puesto que los ruidos y olores de la cocina podrían llegar a ser molestos.

Cris Farhat Fotografía
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El salón se diseñó como el corazón del apartamento, ya que es el espacio donde la pareja pasa más tiempo y disfruta de las cenas entre amigos. El color blanco manda, lo cual multiplica la luminosidad y la sensación de amplitud del espacio. Y aquí es donde el macramé hace acto de presencia, como una firma de la seña de identidad de sus propietarios, un rasgo muy particular y personal. Un tapiz de esta labor artesanal decora la pared sobre el sofá en compañía de varias ilustraciones botánicas que potencian la naturalidad de la estancia. El salón incluye un pequeño comedor de diseño nórdico con mesa y sillas de color blanco a juego con la pared de ladrillo visto. Un espacio muy especial gracias a la balda con plantas que cuelgan con estilo.

Cris Farhat Fotografía
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Con el color blanco como base, la madera añade calidez a los espacios, y las plantas se encargan de aportar el toque de verdor y frescura.

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El dormitorio, a pesar de ser pequeño y sencillo, rebosa confort y energía mediante el cabecero de madera. También hay un sencillo escritorio de estilo nórdico donde la pareja puede trabajar cómodamente. Por su parte, el baño refleja la misma naturalidad que el resto del apartamento.

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Proyecto e información: Cortesía de Studio Canto.

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