Por las plazas con encanto, la vida de sus calles, las tiendas locales y la proximidad al centro, Stefania Dardano y Matteo Cellerino, dos jóvenes italianos que viven en Barcelona desde hace cinco años, eligieron el corazón del barrio de Gracia para vivir. Compraron una casa de 80 m2 y encargaron su reforma a la arquitecta Desirée García Paredes.

“Tenemos una amiga en común y su gusto era muy cercano al nuestro, era la mejor opción —nos cuenta Stefania—. El piso necesitaba una reforma completa, con nuevas instalaciones de agua, electricidad y calefacción, porque no tenía”.

La joven recuerda que “Desirée vio enseguida muchísimo potencial al piso, nos hizo propuestas, nosotros aportamos lo que nos gustaba y le pedimos que de la casa conservara lo máximo posible”. Por su parte, la arquitecta explica que trató de “mantener un equilibrio entre los elementos existentes y los añadidos durante la reforma. Este edificio se construyó en el año 1900, en una época donde se cuidaban mucho los detalles decorativos. Por ello nos centramos en tratar de poner en valor las piezas más interesantes que encontramos, como las alfombras de baldosa encáustica, que se enmarcaron mediante una tarima de madera para potenciar su singularidad.”

SALÓN, COMEDOR Y COCINA

Sofá T2, de Muji. Cojines, puf y plaid gris, de La Maison. Espejos y butaca de ratán, de Taimo, con cojín rosa, de Merc&Cia. Lámpara de pie Ettore, de Artemide. Alfombra de yute, de India & Pacific.
JOSÉ LUIS HAUSMANN

“Las instalaciones relativas a climatización y aire acondicionado —nos cuenta la arquitecta responsable de la reforma— no se trataron de camuflar, se dejaron a la vista. De hecho, se ha buscado el contraste entre los conductos de aspecto industrial con la base antigua de los paramentos”. El resultado, un interiorismo actual y joven, pero con esa dosis de autenticidad que aportan las paredes de ladrillo.

Mesa C44 y mueble bajo en la pared Woody, de la firma Hay. Copas y jarra roja, de Merc&Cia. Sillas de terciopelo, de Carolina Blue. Lámpara vintage danesa Optima 6, de Noak Room. Alfombra, de Taimo.
JOSÉ LUIS HAUSMANN

Stefania, la propietaria de la casa —en la imagen, sentada— y Desirée, la arquitecta que la reformó, charlan en el comedor durante una pausa en la sesión de fotos. En el ambiente se aprecia cómo la claridad, uno delos tesoros de la casa, realza y da protagonismo a las texturas.

JOSÉ LUIS HAUSMANN

“Nuestra casa es una mezcla muy personal de estilo nórdico, detalles industriales y un toque vintage”, afirman los jóvenes propietarios de este piso. Dos italianos que viven desde hace cinco años en Barcelona y que se declaran enamorados del barrio de Gracia.

JOSÉ LUIS HAUSMANN
COPIA EL ESTILO: Con textiles empolvados, introduces color y una dosis extra de serenidad a la decoración. Prueba con tonos como rosa, azul, verde, turquesa, gris, coral, aceituna, melocotón, camel, terracota… En acabado a la tiza o lavado.

La reforma ha eliminado la antigua distribución, oscura y compartimentada, para crear una zona de día diáfana donde salón, comedor y cocina comparten espacio. Ahora el blanco propaga la luminosidad, y el pavimento y ladrillo originales componen un escenario muy personal.

Kentia grande, de India & Pacific, con una cesta, de Carolina Blue. Plantas, de Muy Mucho. El cesto azul es de Coln. Sobre el puf, de La Maison, bandeja, de Carolina Blue y jarrones, de Muy Mucho. Delante de la ventana, mesa con plantas, de Noak Room.
JOSÉ LUIS HAUSMANN

Con la nueva distribución de la casa, la circulación es muy fluida desde la entrada, que queda abierta al espacio salón-comedor-cocina al eliminar sus paredes.

Escalera y estante, de La Maison. Plantas, de India & Pacific.
JOSÉ LUIS HAUSMANN
COPIA EL ESTILO: Aquí, un nuevo uso para una escalera de madera. Cuelga de sus travesaños un soporte y coloca en él macetitas con plantas. Completa el look con ramas de hiedra que trepen y una guirnalda de led.

Las macetas son de Taimo. Plantas, boles blancos e individual, de la firma Muy Mucho. Azulejos, de Matter.
JOSÉ LUIS HAUSMANN

Esta imagen muestra, al fondo, las plantas de la galería de la vivienda, un espacio con amplios ventanales que inunda la casa de luz natural, sobre todo, por las mañanas.

Muebles de cocina, diseñados y realizados a medida por estudio Sirëe. Tablas y cestos, de Muy Mucho. Taburetes, de Antique Boutique.
JOSÉ LUIS HAUSMANN
Tenemos de todo. Ladrillo, cerámica, madera, pintura… La diversidad de revestimientos es, sin duda, una de las señas de identidad de este piso, al que imprime carácter. Fue un acierto potenciar el blanco para unificar visualmente los espacios.

Teléfono vintage, de Bang & Olufsen. Portalápices, de Bic.
JOSÉ LUIS HAUSMANN
COPIA EL ESTILO: Razones para amar los muebles nórdicos e incorporarlos a la deco. Su pureza visual y la versatilidad los convierten en diseños fáciles de combinar y ubicar. ¿A que la estantería Woody, de la firma danesa Hay, encajaría en cualquier habitación?

Cojines, de La Maison. Plantas, de Casa Protea Plant Collectors Studio. Pavimento de rasilla cerámica manual, de Siesmo; se ha tratado con una lechada de cal para crear una capa de protección y darle ese toque blanquecino.
JOSÉ LUIS HAUSMANN

Es adorable. “Me gusta muchísimo la galería, tan luminosa… Me encanta quedarme allí a leer o a meditar durante el fin de semana”, nos cuenta la dueña de la casa. “Es la parte que recibe más luz y calor del sol, por eso la utilizo también como un pequeño invernadero para mis plantas”.

Butaca, de Taimo. Alfombra, de India & Pacific. Estantería, de Ikea. Plantas, de Casa Protea Plant Collector Studio.
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La arquitecta del estudio Sirëe —al igual que hace la propietaria de la casa muchos fines de semana— aprovecha la luz natural de la galería para leer. Rodeada de plantas y con tanta intimidad, es muy fácil olvidar el estrés y tener la agradable sensación de encontrarse en un espacio al aire libre.

Serigrafía, de Craig&Karl.
JOSÉ LUIS HAUSMANN
COPIA EL ESTILO: Decorar con una ilustración que te haga sonreír es bueno para tu salud. Aún mejor si la colocas en el lugar donde realizas un hobby —cultivar y cuidar plantas de interior, lo es— para verla a menudo.

DORMITORIO CON GALERÍA Y BAÑO

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Dos espacios contiguos al dormitorio lo convierten en una habitación cómoda y visualmente más grande. El primero es el baño —que estrena ubicación— al que se accede desde la zona de descanso. Y el segundo, la galería que, según explica la arquitecta, “se conecta mediante una gran puerta balconera a la habitación principal” y consigue que ambos se perciban “como un conjunto más amplio”.

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Ropa de cama, de Filocolore. En el cabecero de obra, el diseño Ball, de Frandsen: una mesilla mini, con lámpara, balda y puerto usb. Alfombra de yute, de India & Pacific.
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La lámpara globo, las puertas balconeras, el pavimento hexagonal enmarcado por una cenefa con efecto alfombra y la instalación eléctrica en superficie evocan el look retro, sencillo y natural, de las casas de principios del siglo XX.

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DISEÑOS QUE FLOTAN: Son aquellos que carecen de patas y se anclan a la pared. Se suelen utilizar en espacios pequeños, para que aligeren el ambiente y faciliten la circulación. Este aúna el flexo con un estante para libros.

EL CUARTO DE BAÑO

Grifo Mencia y lavabo Terra, de Roca. Encimera de DM con melamina negra, de Leroy Merlin. Jarrones, ramas, bandeja, cajita con espejo y cestos, de Muy Mucho. Azulejos blancos, de Matter. Terrazo pulido, de Lomar.
JOSÉ LUIS HAUSMANN

Blanco, negro y gris. La combinación de estos tres colores, el frente de lavabo de líneas depuradas y las lámparas con bombilla a la vista —tendencia en iluminación—, definen la estética contemporánea del cuarto de baño. A destacar, el efecto de duplicidad creado por cables y esferas de vidrio al reflejarse en el espejo.

PLANO DE LA VIVIENDA Y CLAVES DE LA REFORMA

Hearst Infografía

Desirée, quien trabajó con la constructora Carmarefor en este proyecto, nos explica: “se han escogido los materiales de manera que cualquiera de ellos podría haber sido utilizado en una vivienda realizada en la época que se construyó el edificio. Así pues, a pesar de añadir acabados contemporáneos, estos nos traen reminiscencias del pasado: el mármol macael para la encimera o la madera de la tarima como espacio intersticial entre alfombras de baldosa encáustica; las piezas de terrazo en el baño que ya encontramos en el suelo de la escalera del edificio cuando accedemos a la vivienda; o la rasilla cerámica que se utilizó para el suelo de la galería”.

La arquitecta concluye que “el uso de dichos materiales no impide, a su vez, que el diseño de la vivienda se realice con un lenguaje moderno, que actualiza el espacio adecuándolo a nuestra forma de vida en el siglo XXI”. Desirée recuerda que los propietarios “tuvieron mucha voz en este proyecto. Los dos pertenecen al mundo del diseño —Stefania es diseñadora de moda y Matteo, diseñador gráfico— y tenían bastante claro el tipo de estilo que querían para su casa”. “Al acabar la reforma —añade Stefania— he sentido muchísima satisfacción, porque la casa ha quedado igual que el proyecto dibujado por Desirée y exactamente como nuestras expectactivas. Al verlo acogedor y tan parecido a nuestro ideal —comenta entre risas— ¡nos olvidamos de los meses de obra!” La joven explica que ella y su pareja son amantes de las tiendas vintage nórdicas y que buscaron muchas piezas de la casa siguiendo también los consejos dela arquitecta. Al preguntarles por las pinceladas cromáticas y la presencia de tantas plantas, aclaran que a los dos les gusta el color “por la personalidad que aporta”, pero que las notas más coloristas de la casa son el toque que dio Matteo a la decoración, mientras que la creación de rincones green, fue idea de Stefanía: “es mi hobby; cada fin de semana me regalo una plantita”.

LOS OBJETIVOS DE LA REFORMA

Sacar partido al espacio. Se logró con una nueva distribución que traslada la cocina para situarla junto a la entrada. Además la abre al salón, un ambiente ahora más amplio porque incorpora los metros de un antiguo dormitorio.

Mantener el encanto vintage. Para ello se conservaron los suelos de baldosa hexagonal y, en algunas paredes, el ladrillo original. En la del comedor —según revela la arquitecta— “podemos leer trazas del pasado, como una ventana tapiada o un arco que en algún momento debió comunicar las dos viviendas de la misma planta”. Dejar al descubierto los sistemas nuevos de electricidad y climatización, potencia también esa imagen retro.

Proyecto, de Desirée García.
Constructora, Carmarefor.
Reforma e interiorismo, del estudio Sirëe.
Realización: OLGA GIL-VERNET