Un precioso ático que ha optimizado el espacio y la iluminación natural

¡Tocar el cielo! Una metáfora que en el caso de este piso luminoso y abierto al exterior se convierte en realidad, con sus espacios tranquilos y alegres y su bella terraza.

Un ático con terraza amplio y luminoso
Miriam Yeleq / HEARST

Las vistas a los tejados históricos de la ciudad no pueden ser mejores desde este espléndido ático. Por si fuera poco, cuenta con una terraza amplia y cómoda que se ha convertido en una habitación más de la casa después del trabajo de reforma y decoración ejecutado por la interiorista María Mezquita, al frente de su estudio Nik Nai Nuna. Esta expresión -explica ella misma- significa más o menos ¡lo que yo quería!, y esta casa, desde luego, resultó ser así no solo para ella, también para los propietarios que le encargaron convertirla en una vivienda moderna, cómoda, y con personalidad. Cada habitación tiene un sello propio, original y único.

LA TERRAZA

Cojines de James Malone.
Miriam Yeleq / HEARST

La paisajista Lourdes Bohigas ha planteado una terraza muy vivible y aprovechada, con toldo extensible, sofás en "L", cojines coloristas y plantas verdes.

SALÓN Y COMEDOR

Los alegres textiles son de Pepe Peñalver, Osborne & Litle, Jim Thomson y James Malone.
Miriam Yeleq / HEARST
VERDE PASTEL. El color prolonga al interior el de la vegetación que inunda la terraza. ¡Refrescante!

Un amplio sofá con chaise- longue, de la firma Sancal, es el lugar perfecto para descansar y disfrutar de las vistas. La decoración mezcla muebles contemporáneos con piezas de familia. En el centro, mesa, de Notre Monde.

Miriam Yeleq / HEARST
CON ALMACENAJE. Se ha aprovechado la parte baja de la pared para encajar una librería sencilla de obra. ¡Queda de maravilla!

Bien comunicado con la cocina y el salón, el comedor se ha independizado de ambas estancias con unas puertas correderas de cristal, que cierran en ángulo y una pared de vidrio que separa la cocina. Queda así dentro de una caja transparente que recibe luz del exterior y puede cerrarse para evitar los olores.

Miriam Yeleq / HEARST

El sofá hace de límite entre el estar y una zona reservada para trabajar. La mesa, de nogal y acero, diseño de Nik Nai Nuna, se dispuso junto a una pareja de librerías bajas restauradas por El Oficio.

Miriam Yeleq / HEARST

El papel pintado, de Designers Guild, se combina con pintura de color verde y crea un ambiente relajante. Los muebles ocupan poco colgados o junto a la pared, como la cómoda de nogal diseño de Nik Nai Nuna.

Las sillas tapizadas son de la firma Sancal, y los jarrones, de Zara Home.
Miriam Yeleq / HEARST

El comedor está instalado ahora en lo que antes era un pasillo. Se ha elegido una mesa redonda Tulip, de Knoll, que ocupa muy poco.

LA COCINA

Miriam Yeleq / HEARST

Práctica y muy funcional, así es la cocina equipada con mobiliario de gran capacidad hecho a medida en blanco con encimera gris a juego con el pavimente del suelo.

DORMITORIO

El dormitorio se adorna con coloristas textiles, como el cabecero tapizado en estilo étnico, de Gancedo, los cojines, la colcha y el plaid, de Zara Home.

Miriam Yeleq / HEARST

Las cortinas han sido diseñadas por Nik Nai Nuna. En el frente de cama se ha instalado una zona de trabajo con dos grabados de Mario Marini.

CUARTO DE BAÑO

Las toallas y detalles, de Zara Home.
Miriam Yeleq / HEARST

El original baño tiene paredes revestidas de cemento pulido y estanterías de obra para aprovechar bien el espacio.

PLANO DE LA VIVIENDA

Tras la reforma, proyectada por el estudio de interiorismo Nik Nai Nuna, este ático cuenta con una nueva distribución. Con una amplia terraza alargada de lado a lado de la vivienda, el salón está comunicado directamente con la cocina (ésta con un pasaplatos), el office y el comedor-estudio. En la otra parte, la zona de descanso, con dos dormitorios y sus respectivos cuartos de baño.
Infografía / HEARST

CLAVES DE LA REFORMA

El primer paso de este trabajo de rehabilitación fue modificar la distribución, eliminando los pasillos y ganando un espacio extra muy valioso. Además, se ha recurrido a elementos de separación que ayudan a rentabilizarlo sin añadir nuevos tabiques. Por ejemplo, el comedor se ha instalado junto a la cocina y se ha "cerrado" con puertas correderas y hojas de cristal. De esta manera, se consigue continuidad visual y se deja pasar la luz natural.

El tratamiento de las paredes ha sido uno de los aciertos. En el salón se han pintado en un tono muy suave y se ha combinado este revestimiento con un bonito papel en una gama similar.

En cuanto al baño y la cocina, la dueña quería un acabado con cemento pulido, lo que da un aspecto a estas estancias entre rústico y moderno; además, el tono rosado elegido queda de lo más cálido y acogedor. También se decidió aplicar un tono tan potente como el naranja -el preferido de la propietaria- al techo de la cocina: esta decisión arriestada tuvo fantástico resultado.

Todos estos elementos diferenciales, así como la combinación de muebles contemporáneos y clásicos, o los retratos en gran formato aportados por los dueños, acentúan el carácter personalísimo de todos los interiores.

Textiles y texturas. Ponen broche de oro los tapizados y los complementos -cojines, plaids, colchas... -cortinas-, con tejidos llenos de fantasía y estampados increíbles y vivísimos. El juego de texturas enriquece, arropa y envuelve con su suavidad y variedad. Está claro que la interiorista siente pasión por el mundo de las telas, lo que la llevó a trabajar para una importante firma durante muchos años y eso se nota en la decoración, tan dinámica como confortable en este ático atemporal y bello.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Más de Casas