En tonos cálidos y con piezas que aportan personalidad y estilo a todos y cada uno de sus ambientes. Así es el interiorismo de esta vivienda, ubicada en Chamberí, un barrio de Madrid con pisos antiguos, muchos de ellos mal distribuidos. Por eso, sus propietarios no dudaron en plantearse una reforma integral que rehiciera de nuevo el espacio.

Confiaron todo el proyecto y la decoración al estudio de la interiorista Pia Capdevila,
quien, con su amplia experiencia en el mundo del interiorismo, consiguió una vivienda cómoda y moderna. Sólo le pusieron una condición: conservar los elementos originales,
como vigas y pilares de madera. Para el resto, vía libre.

El rincón más luminoso del salón, delante de la ventana, se reservó para ubicar una zona de lectura, con un sillón de estilo nórdico. El cesto es de Lorena Canals.
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El salón se concibe como una zona de relax, con muebles muy versátiles, que permiten cambiar la distribución del estar según las necesidades, y colores cálidos que ayudan a crear un ambiente acogedor. Los cojines y la manta amarilla que animan el sofá son de Textura, igual que los jarrones y las cajitas de fibra que vemos encima del aparador.
Miriam Yeleq
La interiorista Pia Capdevila optó por ubicar salón, comedor y cocina en tres planos paralelos, para conseguir ambientes visualmente más amplios y desahogados. Una distribución que, además, resulta muy cómoda y facilita la interacción.
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Silla de aire industrial con asiento tapizado en cuero, 130 €, en Maisons du Monde.
Hearst
En la cocina, muebles y electrodomésticos se agruparon en el mismo frente, para dejar espacio en el centro donde ubicar el comedor. Además de utilizar diferentes materiales para cubrir el suelo, se jugó con el acabado de los muebles para diferenciar los ambientes. Menaje, de Ikea.
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Desde el salón se accede al recibidor a través de un vano. Se prescindió de puerta con el objetivo de potenciar el encanto de las vigas de madera descubiertos durante las obras.
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La encimera sintética se prolongó en un frente que protege la pared de manchas y salpicaduras. Los paños, de Textura.
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En el dormitorio, el cabecero tradicional se sustituyó por un zócalo de papel pintado. Se escogió de color marrón, a juego con la ropa de cama, y en contraste con la pintura blanca de la parte superior de la pared. Colcha, cojines y manta, de Textura.
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En el baño se recreó un ambiente luminoso y atemporal, gracias al protagonismo del color blanco que, además, compensa la escasez de metros. Las toallas y los accesorios son de Ikea.
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Un pequeño recibidor divide las dos zonas en las que se organizó este piso madrileño. Por un lado, salón, comedor y cocina en un espacio abierto; y por otro, el dormitorio y un baño.
Infografía Hearst

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GANAR FUNCIONALIDAD
Con el objetivo de sacar el máximo partido a la vivienda, la superficie se organizó en
dos zonas diferenciadas: común y privada, con un pequeño recibidor entre ambas. En la común, con tres ventanales en fachada principal y techos altos, se ubicó el salón-comedor, que integra la cocina. Todo en uno. Si bien esta última queda delimitada, no solo por el revestimiento del suelo, sino también por el mobiliario, en color blanco. La conexión del salón con el recibidor se resolvió a través de un vano sin puerta, que se enfatizó con vigas y pilares de madera antiguos. En el otro lado se encuentran el baño y un dormitorio; un espacio muy bien aprovechado gracias al zócalo que hace las veces de cabecero y apliques de pared como luces puntuales.

UN AMBIENTE CÁLIDO
El estudio de Pia Capdevila estableció una base neutra, con paredes pintadas en blanco y el suelo de madera original de la vivienda, que fue necesario restaurar en algunas zonas. Este fondo permitió combinar muebles de estilos diferentes, así como introducir toques de color muy intensos. Tal es el caso del turquesa de las sillas del comedor, las pinceladas naranjas en la zona de estar o los detalles dorados y negros del dormitorio.

ESPACIOS CON CARÁCTER
La interiorista no dudó en mezclar estilos, épocas y texturas para conseguir una vivienda con personalidad. Así, piezas nórdicas de inspiración retro se combinaron con diseños modernos y elementos actuales en espacios armónicos y serenos.

Realización: Pilar Perea.