Nuestra lectora, Consuelo, vive en Roma y allí tiene su pequeño refugio, una casa pequeña decorada por ella y su pareja con mucho mimo y esfuerzo, a base de muebles recuperados y muchas piezas únicas, restauradas por ellos mismos.
Esta casa es un ejemplo de cómo en poco espacio es posible contar con todo detalle. El acierto es el uso y abuso del color blanco para conceder amplitud y luminosidad a los ambientes.
Publicidad - Sigue leyendo debajo
El salón, mini pero completo
El salón cuenta con una pequeña chimenea en una esquina. El televisor se instala en la pared y nuestra lectura, Consuelo, ha escogido un sofá con chaise longue para descansar. En lugar de mesa de centro, dadas las reducidas dimensiones del estar, un baúl sirve como apoyo.
En la pared principal un espejo alargado multiplica visualmente el espacio.
Con una iluminación correcta el espacio resulta muy acogedor. Consuelo ha cuidado todos los detalles decorativos para que la estancia resulte muy personal.
La embocadura de la chimenea en esquina rentabiliza el espacio. Aunque el salón es pequeño, sus propietarios no han renunciado a disponer de una chimenea con esta solución. Sobre ella, algunos objetos decorativos.
Para no compartimentar en exceso el espacio pero crear zonas, Consuelo ha optado por elementos que dividan los ambientes pero los mantengan comunicados al mismo tiempo.
Detrás del sofá, por ejemplo, una librería abierta que marca la zona de paso. A su lado una cómoda baja en la entrada a la vivienda.
El predominio del blanco es una acierto.
Detalle del espejo con moldura labrada en plateado, que decora la pared del salón.
En un rincón con una mesa redonda y sillas, en tono neutro y estilo clásico. Una lámpara ambienta la velada.
Un respiro para disfrutar de los días de sol. La terraza es perfecta para disfrutar de desayunos y comidas al aire libre.
En blanco, con notas grises y plateadas y de inspiración romántica.
Mobiliario de línea clásica
Consuelo ha escogido para el dormitorio unas mesillas de línea clásica, coordinadas con la estructura de la cama, aunque ésta es baja, lo que amplía el espacio.
Aunque la cama cuenta con cabecero, en la pared se ha creado una franja que decora la pared. A ambos lados, los apliques en la pared.
La luz, el blanco y los complementos conceden un aire etéreo al dormitorio. Consuelo nos muestra este detalle decorativo de la pared.
Una jaula, una flor y plumas. Este conjunto resulta delicado. Este tipo de composiciones decoran los rincones de la casa de esta lectora.
Publicidad - Sigue leyendo debajo