Una casa integrada en la naturaleza

Elisabetta es la propietaria de esta casa donde el ritmo se pausa. Situada en el parque natural del Monstseny, en el pueblo de Santa María de Palautordera, cuenta con dos plantas y un hermoso jardín.

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La casa por fuera

Nuestra lectora Elisabetta nos abre las puertas de esta casa, de 250 metros cuadrados, distribuidos en dos plantas, con una distribución que comunica espacios y juega con las alturas en el interior.

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El salón

Visto desde una segunda altura en la que se encuentra el comedor. Es luminoso. Elisabetta lo ha decorado con un sofá en tono morado y cojines de estampado étnico.

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A doble altura

Con mucha luz natural se organiza el espacio en dos alturas. En esta vista se aprecia el estar y el comedor.

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El comedor

En altura, con luz natural y preparado para compartirlo. La mesa se rodea de sillas de diseño y colores y de un banco corrido. El techo de madera abriga el espacio.

La mesa de madera es un diseño de la propietaria, producido por Isaias Lumbreas.

Sillas, Tip Ton, producidas por Vitra, en color mostaza y verde cactus. Lámpara de pared, producida por Flos.

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La cocina

La cocina comunica con el ambiente del salón-comedor, que se abre al jardín a su vez y se llena todo de luz.

Cuenta con una barra y una mesa redonda para comidas rápidas. Junto a la puerta, un armario despensa y alacena a medida.

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Detalle de la mesa

Detalle de la mesa del comedor en la cocina, preparada para el desayuno mientras la luz natural se cuela por la ventana.

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La cocina comunica con el comedor

En esta toma de la cocina se aprecia al fondo el comedor. A la izquierda, una pared pintada con pintura de pizarra y decorada con mensajes y motivos, realizados en tizas de colores.

Sillas Eames.

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Detalle de la pared

Mensajes y motivos que cambian a diario en esta pared, pintada con pintura de pizarra, que decora la zona del comedor en la cocina.

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El estudio

Situado también en el nivel más alto de la vivienda y abierto a la planta baja se ubica el despacho o zona de trabajo para adultos y niños. Sillas Eames.

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El dormitorio

De estilo zen. Elisabetta se toma en serio la meditación y el dormitorio responde a esta filosofía.

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Detalle decorativo

Detalles con LOVE. En las láminas enmarcadas, que reposan en la pared. Y en la propia pared.

Serigrafías y fotografías, de Galería la Plataforma, BCN. 

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Una sala para meditar

Rodeada de naturaleza y con mucha luz. Así es esta casa, que "obliga" a tranquilizarse. Una prueba es esta sala diáfana, en blanco impoluto, perfecta para realizar un yoga y buscar el crecimientos personal a través de la meditación y otras técnicas, como indica Elisabetta. Nuestra lectora alquila este espacio. Si quieres más información, contacta con ella.

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El jardín

La casa se roda de vegetación y de un jardín en el que perderse y escuchar la naturaleza del parque natural del Montseny.

En el jardín, una plataforma en mitad del césped, con un sofá de Patricia Urquiola para B&B Design. La butaca de fibra es de Ikea.

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Detalle del jardín

El sofá es amplio y cuenta con un par de mesas auxiliares de apoyo.

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La decoración al natural

También en el exterior que rodea la casa hay detalles decorativos coquetos.

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En plena naturaleza

Sobran las palabras. Vegetación y animales en la puerta de casa.

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Piedra y madera

Muy natural e integrado en el entorno. Una de las escaleras del jardón en piedra y madera. Nada desentona.

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Un rincón para el relax

Fuera, en el jardín, también la relajación y contemplación se cuidan. Detalle de las hamacas en las que mecerse a la sombra de los árboles.

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