Una casa llena de optimismo y vitalidad

En el corazón de la huerta de Murcia, se encuentra esta casa tan personal, donde el color es el gran protagonista de la decoración. Esther y su marido eligieron tonalidades intensas y atrevidas para pintar todas las estancias y así lograr ambientes llenos de energía, optimismo y vitalidad.

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ENTRADA

La vivienda, que data del año 1890, cuenta con 170 m2 que estaban distribuidos en dos plantas... ¡¡y 10 habitaciones!! Esther y su marido decidieron meterse en una reforma integral para reorganizar el espacio, y adaptar la superficie disponible a sus necesidades de pareja. De la gama cromática, se encargaron ellos mismos. Les encanta cambiar el color de las paredes de vez en cuando y, ahora mismo, están pintadas en turquesa, fucsia y rojo. Un atrevido contraste con el que se logró un efecto colorista y juvenil, si bien, para aligerar su fuerza cromática, se combinó con blanco.

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ESCALERAS

El tramo y las contrahuellas de la escalera se pintaron en fucsia, un color encendido y vital que queda muy bien para animar cualquier ambiente. Las pinceladas rojas y los detalles en madera aportan calidez.

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SALÓN

Gracias a las obras de reforma, en las que se tiraron la mayoría de los tabiques, Esther y su marido cuentan ahora con un espacioso salón, de planta alargada, donde han creado varios ambientes: zona de estar y comedor. En su decoración, la pareja no dudó en combinar piezas antiguas, que compraron en rastros y mercadillos, con nuevas adquisiciones, la mayoría de Ikea.

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COMEDOR

Las paredes del salón se decoraron con un zócalo de madera laqueada en blanco. Este color resulta ideal para reflejar más la luz y aligerar el ambiente. Por eso, está presente también en diferentes elementos: la viguería vista del techo, el mobiliario, los visillos...

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DETALLE DEL COMEDOR

Para destacar las vigas vistas de madera vistas como un elemento decorativo más de la casa, lo mejor es pintarlas de blanco. El contraste cromático confiere un carácter único al ambiente: Esther pintó dos paredes enfrentadas de un tono diferente al de las demás. Para el comedor, escogió una tonalidad fucsia, y en la zona de estar, optó por un amarillo. El resto, en azul turquesa.

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LÁMPARA DE TECHO

Éste es uno de los modelos de araña elegidos por el matrimonio. Lo compraron en un rastro. La lámpara queda perfectamente centrada en un rosetón de escayola, que oculta los cables y ayuda a resaltar la decoración.

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COCINA

En la cocina, la mayoría de los muebles y electrodomésticos se concentraron en un frente para poder destinar la pared que quedaba libre a un comedor de diario. Los muebles son de Ikea. El frente de cocción se revistió con una plancha de acero que protege la pared de manchas y salpicaduras.

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VITRINA

Nada más entrar a la cocina, justo detrás de la puerta, se encuentra esta vitrina empotrada. A Esther le resulta muy práctica para almacenar parte del menaje. Las paredes se animaron con divertidos y coloristas cuadros que reproducen carteles publicitarios antiguos.

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EL DORMITORIO PRINCIPAL

La primera planta de la vivienda se reservó para ubicar el dormitorio principal, con vestidor integrado; un baño y un despacho, que en unos meses se convertirá en la habitación del nuevo miembro de la familia (Esther y su marido acaban de ser papás, ¡enhorabuena!). El dormitorio de la pareja está presidido por una espectacular cama con dosel. Las paredes, pintadas en un intenso verde, se decoraron con un zócalo en rojo para asegurar la calidez del ambiente. Como los techos son muy altos, se pintaron en el mismo color que las paredes para conseguir “acercarlos”.

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VESTIDOR

El dormitorio principal cuenta con una zona de vestidor integrada. Además, las amplias dimensiones y la planta alargada de la estancia permitieron montar un “pequeño gimnasio” en casa con varios aparatos de fitness.

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BAÑO

Incluidos en la paleta de los colores cálidos, el rojo crea ambientes íntimos y envolventes, especialmente los tonos más contundentes como el que Esther eligió para pintar el baño. Como la estancia no es muy grande y este color acapara todo el protagonismo, se matizó con el blanco de los sanitarios y el techo.

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PATIO

La vivienda cuenta con una magnífica terraza, de unos 100m2. Para ganar una zona de sombra donde poder ubicar un comedor, se instaló una pérgola adosada a la casa, con una cubierta. Y como una terraza sin plantas no es una terraza, no faltan macetas de distintos tamaños con arbolitos que llenan el ambiente de vida y color.

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