Una casa familiar para vivirla

Gloria es una amante del arte y ha querido impregnar cada rincón de su casa, a las afueras de Madrid, de detalles muy personales, muchos de los cuales están realizados por ella misma. Con estancias que invitan a la charla y a la reunión, esta vivienda es un ejemplo de funcionalidad.

image
1 de 12
LAS TERRAZAS

La vivienda cuenta con varias terrazas y un confortable porche para disfrutar de una agradable comida al aire libre. La mesa de comedor redonda y las sillas son de una madera tropical, denominada merbau, que soporta bien los cambios de temperatura, por lo que resulta muy apropiada para exteriores. Estos espacios se solaron con baldosa rústica en un tono entre rojizo y rosado. A Gloria le encanta relajarse en la terraza, desde la que se disfruta de la vista del pantano de Valmayor. Muebles de jardín, de El Corte Inglés.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
2 de 12
EL JARDÍN

Los propietarios decidieron dividir la extensa parcela de 100 metros cuadrados que rodea la casa en dos zonas. Una de ellas la solaron con losetas de barro y otra, la recubrieron con vegetación, de la que Gloria es una gran amante. Ella misma decidió qué plantas colocar en cada rincón. Además, el garaje y el jardín se comunicaron con unas escaleras. Pensando en las reuniones con amigos y familiares, una parte del césped se sustituyó por un arenero y una pequeña huerta, para los más pequeños. Hamacas de madera, de Verdecora.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
3 de 12
LA ZONA DE ESTAR

Gloria concibió la decoración de su salón como un espacio muy personal en el que se pudiera reunir la familia para charlar, disfrutar de una película o del fuego de la chimenea. Ella pinta y esculpe y parte de sus obras estánexpuestas en su casa. Por esta razón, colocó sobre el sofá unas baldas para exhibir algunos de sus cuadros. Quería potenciar la sensación de calma y lo consiguió con un tono neutro en la pintura de las paredes, en la misma gama que el color de la tapicería del sofá, pero esta última algo más intensa. Estantes, de Ikea.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
4 de 12
LA COCINA

A diario comprobamos que la cocina es un lugar de reunión alrededor de los fogones, y así se diseñó aquí, con cada pieza en su sitio y todo ordenado. Los muebles blancos -distribuidos en forma de L- potencian la luminosidad de esta estancia, en la que impera el orden y la sensación de limpieza. A pesar de las dimensiones y distribución, la propietaria quería recrear un aspecto de cocina industrial mediante los complementos y detalles acabados en cromado.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
5 de 12
ZONA DE COCCIÓN

Una de las ilusiones de Gloria era tener una placa que combinase tres fuegos de gas y dos de vitrocerámica, como ésta, de Franke. Debajo de ella se ubicó el horno, acabado también en acero. En el frente se colocó una plancha de acero, para preservar la pared de salpicaduras. Accesorios, de Casa.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
6 de 12
EL COMEDOR DE DIARIO

Junto al ventanal de la cocina, de forma hexagonal, se ubicó un coqueto comedor para las comidas rápidas y los desayunos. Como el espacio no era muy amplio, se optó por una mesa de cristal extensible con estructura en acero, de El Corte Inglés. Inicialmente sólo tenían dos sillas, adquiridas también en El Corte Inglés, pero cuando la familia aumentó, completaron el conjunto con un modelo diferente, de Carrefour. Así, las sillas quedaron combinadas dos a dos. Las ventanas se vistieron con ligeros estores en cada una de las hojas.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
7 de 12
EL DORMITORIO PRINCIPAL

En el dormitorio se consiguió una serena combinación de colores gracias al azul intenso que decora la pared del cabecero y al neutro del resto de la habitación y del mobiliario. El canapé sobre el que apoya el colchón permite almacenar en su interior ropa de cama. El cabecero, de KA International, destaca sobre la pared de color, que se completó con un par de cuadros horizontales. La tela azul con la que se tapizó la butaca es de KA International.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
8 de 12
EL VESTIDOR

Dentro del dormitorio principal, Gloria acondicionó un espacio anexo como vestidor, con armarios desde el suelo hasta el techo, con frentes laqueados en blanco y puertas batientes. La ventana que hay en esa zona, baña el vestidor con una agradable luz natural. La tela de las cortinas de la habitación procede de KA International.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
9 de 12
HABITACIÓN INFANTIL

En esta habitación, que comparten las dos niñas, se recreó un espacio de ensueño. Para ello, los propietarios optaron por tonos neutros y recurrieron al rosa suave para aportar la pincelada de color. Se creó un discreto zócalo con papel pintado en la parte inferior de la pared, de cuadritos blancos y beis, y una moldura blanca que divide la pared en dos. Aunque la cama está acabada en blanco y la cuna en madera en un tono natural, la ropa de cama consigue que haya unidad. Cuna, de Ikea. Cama, silla y escritorio, de Muebles Punzón. El papel pintado, la alfombra y las cortinas con de Doña Palo.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
10 de 12
DETALLE DEL ARMARIO

En la habitación infantil, para aprovechar un espacio perdido que quedaba desde el armario empotrado hasta la pared, se creó un módulo zapatero a medida en el que almacenar todo el calzado de la familia. El interior se distribuyó con baldas, separadas entre sí a diferente medida, para los zapatos y las botas.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
11 de 12
CUARTO DE INVITADOS

En la habitación de invitados también se cuidó la decoración de las paredes con un zócalo que combinase papel pintado -adquirido en El Corte Inglés- y pintura, separados por una moldura blanca. Se colocaron dos camas con somieres abatibles que ofrecen una gran capacidad de almacenaje. Unos cabeceros de forja, muy ligeros y pintados en beis, enmarcan las camas. Las sábanas, fundas y colchas, coordinadas en colores suaves, son de Zara Home. Mesilla y lámpara de mesa, de Borgia Conti.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
12 de 12
UN ESTUDIO EN LA BUHARDILLA

La buhardilla se acondicionó como lugar de trabajo, pensado principalmente para que Gloria desarrollase su trabajo creativo, los diseños por ordenador, sus grabados y otros proyectos. Inicialmente, el suelo estaba revestido con moqueta, pero se sustituyó por un pavimento cristalizado de madera rojiza. Una de las paredes se pintó de un intenso azul, que contrasta con el mobiliario funcional -acabado en blanco-, como la librería, de Ikea. También se aprovecharon muebles antiguos, de herencia familiar y se restauró una mesa de arquitecto, rescatada de un contenedor.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo