Una decoración cálida y atemporal

Lluisa vive con su familia en una casa muy amplia en Sant Quirze del Vallés (Barcelona); cuando se mudaron, hace tres años, estaba prácticamente nueva pero reformaron la cocina, cambiaron los suelos e hicieron una piscina en el jardín para que se convirtiera en lo que siempre habían soñado.

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EL SALÓN

Una agradable sensación de calma preside la zona de estar, distribuida alrededor de la chimenea y concebida como espacio de reunión para compartir con la familia y los amigos. El acierto en la elección de tonalidades -sólo colores neutros- y los muebles en madera crean una atmósfera típica de las casas de campo, muy funcional. La chimenea -un diseño a medida- destaca por su sencillez, con un vano iluminado en la parte superior que aporta una original nota decorativa. Mobiliario, de Banak Importa. Sofá, de Cuirs.

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EL COMEDOR

El sofá rinconero delimita las dos zonas del salón. Detrás, pero cerca de los ventanales, queda el comedor, en la misma línea decorativa que el resto de la estancia. Para aprovechar el hueco que quedaba bajo la ventana, Lluisa colocó un aparador. La fibra de las sillas, de respaldo alto, y la forja de la lámpara de techo aportan al comedor un estilo entre rústico y colonial. Mesa, sillas y aparador, de la firma Banak Importa.

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EL RECIBIDOR

La amplitud del recibidor, con casi 10 metros de largo, resultaba una ventaja a la hora de escoger las piezas que lo decorarían. Para que fuera confortable y darle una nota original, la pared más larga se revistió con piedra en color beis, de Leroy Merlín. Aunque es un material con textura, el tono escogido resulta muy agradable y da sensación de amplitud. Gracias a sus dimensiones, la librería simétrica y abierta en madera se integra a la perfección sin saturar la zona de paso. Librería, de Banak Importa. Espejo y lámpara, de El Corte Inglés. Suelo laminado, de Pergo.

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EL PORCHE

Desde la planta baja se accede al exterior. Lluisa creó tres zonas para aprovechar el espacio. En el porche, revestido con cerámica en un tono suave, comparten espacio el comedor y la zona de estar. Para el primero se eligieron muebles acabados en madera -en la misma tonalidad que la valla y la celosía que separan la parcela de la siguiente- y para el estar, varios sillones en fibra con cojines en blanco.

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LA PISCINA

Una de las reformas que se plantearon los propietarios al adquirir la casa fue la del jardín, ya que tenían claro que querían hacer una piscina. Su azul contrasta con el revestimiento de madera que la rodea. Junto a ella, un par de tumbonas para relajarse al sol.

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COCINA: FRENTE DE TRABAJO Y COMEDOR

Al contar con una superficie tan amplia, Lluisa dividió la cocina en tres zonas. En la imagen se pueden ver dos de ellas: la de trabajo en forma de L con una ligera barra de desayunos junto a la placa -se trata de una prolongación de la encimera-; y la de comedor de diario, con una mesa con sillas junto a la ventana. El suelo de madera es un elemento que aporta personalidad al ambiente. Para mantener el equilibrio, los muebles combinan detalles en madera con frentes lacados en blanco. Muebles, de Nobilia. Electrodomésticos, de Míele.

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LA DESPENSA

Y detrás del frente en el que se instaló la vitrocerámica, se distribuyeron varios módulos de almacenaje hasta el techo a modo de despensa. En esta zona se ubicó un gran frigorífico en acero.

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ESTUDIO DE 35 m²

En ese espacio la propietaria ideó varios ambientes que se pudieran utilizar al mismo tiempo, aunque cada uno mantuviera su independencia. Para leer y disfrutar de una película hay un pequeño salón con un sofá y estanterías para almacenar los libros. En la zona de estudio, el escritorio es la pieza central, aunque se completó con otro mueble-biblioteca. Y, por último, el hueco que quedaba debajo de la escalera y, por tanto, a salvo de miradas, es el área de lavado y plancha.

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DORMITORIO PARA EL BEBÉ

Parece sacada de un cuento; Lluisa esperaba con mucha ilusión la llegada de su bebé y eso se nota en cada detalle de la habitación que decoró para su pequeño. Muebles blancos, laminado de madera en un color decapado -de la firma Quick Step- y colores neutros en las paredes, donde se combina pintura lisa en la parte superior y un zócalo a rayas en la inferior. El dibujo del conejito leyendo es obra de Magda Playá y los complementos son de La Maison y de Textura.

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DORMITORIO PRINCIPAL

Esta habitación es muy especial ya que Lluisa la decoró con mimo para que resultara muy personal y con cierto encanto romántico. El mobiliario, todo en color blanco, proviene de Cotton et Bois y la cómoda es un modelo de anticuario, recuperada y pintada por Cotton et Bois con las iniciales de los propietarios. La cama está vestida con ropa de Ives Delorme.

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HABITACIÓN DE INVITADOS

Perfectamente equipado, este dormitorio se decoró pensando en las visitas. El cabecero y las mesillas son de Banak Importa. El juego de cama, de Tolrá.

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EL ASEO

Nuestra lectora prescindió de mueble debajo del lavabo ya que éste estaba encastrado en la encimera de mármol travertino y es un elemento decorativo en sí. Un espejo con la moldura en blanco decapado ocupa todo el frente. Complementos, de Adai.

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