Una casa rural en la sierra de Madrid

Nuestra lectora Elena ha convertido una construcción casi centenaria en una alojamiento lleno de encanto.

En Hoyo de Manzanares, una localidad de la Sierra Norte de Madrid situada a 35 kilómetros del centro de la capital, nuestra lectora Elena, junto a su familia, se lanzó a rehabilitar una casa con casi cien años de antigüedad para crear en ella La Morada del Fauno, el alojamiento rural con el que siempre habían soñado. "Nuestra casa es especial. En ella pasamos momentos inolvidables de nuestra infancia. Queremos compartirla con vosotros para que la disfrutéis de la misma forma que venimos haciendo nosotros desde hace tanto tiempo", explican. 

"Hemos tratado de conservar todos sus elementos originales, así como de restaurar todo lo que hemos podido", afirman orgullosos los propietarios. Podemos percibir en cada rincón el cariño que han puesto al decorar esta casa de paredes de piedra y techos recorridos por vigas de madera. Desde la cocina, con muebles de obra hechos con ladrillos vistos, hasta el dormitorio, donde una mosquitera sobre la cama aporta el toque romántico. El exterior tampoco también está lleno de encanto y es perfecto para comer o cenar al aire libre, disfrutar del sol en la rosaleda o descubrir los secretos que se esconden entre los árboles.

www.lamoradadelfauno.com

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Vida exterior

La casa cuenta con un gran jardín.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Bienvenidos

Nuestra lectora Elena nos abre las puertas de La Morada del Fauno, su casa rural en Hoyo de Manzanares, al norte de Madrid.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Casi un siglo

Durante la rehabilitación de la casa se han conservado los muros de piedra, los techos con vigas de madera a la vista y los suelos originales.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Recuerdos familiares

"Nuestra casa es especial. En ella pasamos momentos inolvidables de nuestra infancia. Queremos compartirla con vosotros para que la disfrutéis de la misma forma que venimos haciendo nosotros desde hace tanto tiempo", explican los propietarios.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Vivir en el campo

Los propietarios quisieron darle un aspecto rústico y acogedor al interior.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Con las manos en la masa

Han construido muebles de obra con ladrillo visto en la cocina, que combinan a la perfección con la campana, las vigas de madera y el suelo hidráulico.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
El dormitorio

Una mosquitera sobre la cama da un toque romántico al dormitorio.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Desconexión

Las paredes, hechas con la piedra de canteras vecinas, tienen el espesor de las construcciones antiguas y aseguran el silencio para un descanso perfecto.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Baño

También decorado en clave rústica.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Comida campestre

Vista del comedor exterior.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Una rosa es una rosa

Un merendero con rosales que trepan por él.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Madera y piedra

Un banco en el exterior de la casa.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Exterior

Perfecto para disfrutar de los días de sol de la sierra madrileña.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Vegetación

La parcela cuenta con árboles incluso más antiguos que la propia casa.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Sorpresas

Recorrer su jardín es encontrar sorpresas ocultas a cada paso.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Tres en raya
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
La fachada

La Morada del Fauno vista desde el exterior.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo