Un piso blanco y con aires marineros

Nuestra lectora Ana nos abre las puertas de su hogar, un piso donde el blanco, los recuerdos de familia y el mar son los protagonistas.

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Hace menos de un año, Ana atravesaba por primera vez la puerta de este piso situado en el madrileño barrio de Alfonso XIII, muy cerca de Torres Blancas y del hotel Puerta de América. "Cuando lo compré estaba decorado de una manera que no encajaba con mi personalidad", explica, pero la zona le encantaba "porque aquí crecí y tengo todo lo que necesito a menos de cinco minutos caminando", y vio mucho potencial en esta vivienda.

No hizo grandes reformas, pero el cambio fue radical: "pinté todo de blanco porque, aunque el piso es muy luminoso, lo quería aún más radiante". Para los muebles, optó por el estilo nórdico y fresco de la firma Kenay Home y lo combinó con algunos detalles de Ikea y de Zara Home. Después le dio carácter con toques más personales, como un piano de pared, "una antigua afición de mi padre que estoy tratando de recuperar"; conchas, lámparas con una ola y un sol, cuadros pintados por su abuela y fotos de la playa en la que pasa por lo menos tres meses al año.

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Muebles nórdicos

Casi todas las piezas fueron compradas en Kenay Home.

Blanco radiante

Nuestra lectora Ana apostó por este piso que pertenecía a un matrimonio de personas mayores y resultaba algo anticuado para ella. Con blanco y muebles de inspiración nórdica lo adaptó a su estilo. En el salón, sofá-cama de Kenay Home y fotografía de Atlas Beach Tarifa.

Piensa en verde

Sobre la mesa de centro del salón, unas plantas dan el toque natural al espacio.

Integrado

Este mueble de madera de la pared pintado en blanco queda integrado en el espacio y aporta el almacenaje que se necesita.

Dar en la tecla

En el salón, un piano de pared, "una antigua afición de mi padre que estoy tratando de recuperar", explica Ana.

Reflejo

Un espejo que ocupa toda la pared del comedor amplía visualmente el espacio.

Juego de espejos

Otro espejo apoyado en una de las paredes del salón-comedor refleja la luz natural que entra por la ventana.

A mesa puesta

El comedor con una mesa de madera clara y sillas blancas tiene capacidad para cuatro personas.

Merecido descanso

En el dormitorio, dos estanterías-escalera hacen las veces de mesillas de noche.

Estantería

Sobre los escalones, Ana ha colocado piezas por las que siente especial predilección y que la definen, como este cactus de Kenay Home y la cámara instantánea de Fuji.

Brisa marinera

Ana es una apasionada del mar y en su habitación podemos ver algunos objetos que le recuerdan a él.

Como una ola

Una lámpara con el motivo de una ola

Blanco y madera

Una cámara de fotos DIY y otro cactus de cerámica blanca de Kenay Home.

A mano

A falta de cajones, una caja le permite almacenar pequeños objetos.

Pieza radiante

Otra lámpara, esta vez con la pantalla adornada con un sol.

Se oye el mar

Una copa con conchas para acordarse de la playa.

Ponte cómoda

A los pies de la cama, una cómoda de cuatro cajones blanca.

Recuerdo de vacaciones

En una pared del dormitorio, "fotografías de Atlas Beach Tarifa, donde paso por lo menos 3 meses al año", explica Ana.

Quedarse colgado

Sobre la cómoda, cuerdas para colgar fotos de Kenay Home.

El baño
Detalle

Unas borlas y unas estrellas personalizan el armario blanco.

El baño
La cocina
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