Estructuras acristaladas, puertas correderas y tabiques de obra son algunas de las soluciones que permiten independizar ambientes sin perder espacio ni luz natural, dos bienes escasos y preciados.
Cocina sin luz natural
En este piso, de sólo 42 m2, la cocina no tenía ventana y era estrecha, lo que transmitía una sensación asfixiante. Para evitarlo, el tabique que la separaba del salón se sustituyó por una hoja fija y una puerta corredera de cristal templado con bordes pulidos, para evitar cortes. Así se ganó luz y amplitud visual. En el cristal se aplicaron bandas de vinilo para garantizar privacidad en la cocina. Cristal templado de 10 mm en Cristalería Viguesa. Mesa, de Düoh. Sillas, de Kartell.