Transforma las latas de pintura en un buzón sencillo y decorativo. Se trata de reciclarlas para clasificar las cartas, las facturas y demás correo; así no se acumularán en el recibidor. Asigna un envase a cada miembro de tu familia, o bien, al tipo de correspondencia. Utiliza sólo las latas que se abren mediante una anilla, para evitar los peligrosos
bordes dentados que hace el abrelatas.