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Dormitorio + vestidor: Mira cómo quedó tras la reforma

Las proporciones de un espacio determinan el carácter de su reforma. Toda decisión tiene su porqué, te lo contamos de la mano de la interiorista Jessica Zueras.

Texto: Almudena Carmona. Fotos: Ferrer & Mayor. 21/02/2018
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Soñar con un dormitorio más amplio supone, a veces, renunciar a otra habitación. Este fue el caso de un piso con 4 dormitorios pequeños que pasó a tener 3, ya que se decidió unir dos de ellos y uno de los dos cuartos de baño para convertirlo en una fantástica suite. La dueña deseaba contar con un vestidor, pero la forma cuadrada de la estancia impedía diseñarlo de forma aislada. ¿La solución? Habilitar detrás de la cama un espacio semioculto con armarios, gracias a un cabecero alto que proporciona mayor intimidad. Para completar, el baño se dividió en dos zonas, una perfectamente integrada y otra más independiente. ¡Ideal!

CLAVES DEL PROYECTO

La interiorista Jessica Zueras, del Estudio Con mucho gusto, de Zaragoza, nos explica todos los detalles de este proyecto.

- Unificar espacios. El cabecero se revistió con el mismo material del pavimento —madera de roble— para dar continuidad, ampliar espacios y dotar de uniformidad a los acabados. El roble, además, no pasa de moda y crea ambientes muy acogedores.

- Lograr profundidad. Aunque visualmente parece que el cabecero llega al techo, en realidad no es así. Precisamente se decidió que quedara separado para que, al entrar
al dormitorio, diese sensación de profundidad y amplitud visual.

- Dotar de ligereza. Sin duda, el verdadero protagonista de este dormitorio es el cabecero y para no restarle su carácter estelar, se optó por complementos de diseño sencillo y, sobre todo, ligero, como el taburete o las mesillas voladas. Éstas se eligieron pequeñas para evitar sobrecargar el espacio. Y en lugar de colocar lamparitas sobre ellas, se optó por integrar apliques en el panel de roble.

- Inventar áreas. Llevar a la práctica los deseos de los clientes obliga a imaginar espacios nuevos donde no los hay. El vestidor se proyectó a medida, con armarios de puertas correderas y blancas para aprovechar el espacio y la luz natural. Los uñeros en madera de roble son un guiño al tabique/cabecero.

- Separar zonas. La reforma integral del baño tenía como objetivo crear un espacio que pudieran utilizar dos personas a la vez con total intimidad. Se optó por dejar una zona integrada en el área de descanso y otra independiente. Ésta, al ser pequeña, se cerró mediante una puerta corredera que gana metros y se alicató en un tono claro visualmente ligero.



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