Todas las miradas se dirigen a la pared donde se apoya la cama. Conviértela en protagonista del dormitorio con un cabecero original.
Pared a rayas
Utiliza la pared donde sitúes la cama como
un cabecero de grandes dimensiones. Sólo tienes que pintarla en un color diferente al del resto de la habitación. Aquí se eligieron rayas anchas en azul y blanco. Manta, de Don Algodón.