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Madrid, España

Un piso reformado con las ideas (muy) claras

Actualizar una distribución antigua, oscura y muy compartimentada, fue el objetivo de la reforma de este piso madrileño. Ahora exhibe espacios conectados, con abundante luz natural y muy personales.

Realización: Pilar Perea. Texto: Marta Sanz. Fotos: Miriam Yeleq. Plano: Hearst Infografia 22/08/2017
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En el barrio de Salamanca, una de las zonas más emblemáticas de Madrid, se encuentra esta vivienda, que pasó de ser un piso muy compartimentado a disponer de espacios amplios y luminosos.

La artífice de su transformación es la arquitecta Sandra Carbonell, quien se planteó el objetivo de diseñar una distribución contemporánea y abierta, donde la luz natural fluyera sin encontrar obstáculos. Para lograrlo fue necesario derribar tabiques, reorganizar los espacios y sustituir muros por hojas fijas de cristal.

La pieza central de la vivienda, con estar, comedor y cocina, fue la que mayor cambio experimentó. En el salón, de planta rectangular, la arquitecta jugó con la ubicación de los tres ventanales para situar varios ambientes en línea. Además, se bajó el techo con un foseado perimetral para romper la sensación de tubo. Pero sin duda, la principal actuación fue dotar a la cocina de mayor luminosidad, ya que su única ventana da a un patio interior. Se independizó del salón-comedor a través de una pared y una puerta de cristal, que conectan los espacios.

También se modificaron los tres dormitorios, especialmente el principal, que cuenta con baño integrado. Siguiendo las líneas trazadas en el proyecto de reforma, se diseñó un espacio desahogado y se recurrió a los revestimientos para crear mayor amplitud visual. Un suelo uniforme, de tarima blanca, aporta sensación de continuidad y las paredes, en tonos claros, contribuyen a potenciar la claridad. En algunas estancias, la pintura plástica se alternó con frentes de papel pintado con discretos estampados en una gama de tonalidades suaves, nada estridentes.

Con esta base de tonos claros y neutros, conseguir una decoración equilibrada y luminosa no sería complicado. Por eso, cuando llegó la hora de decorar los ambientes, los propietarios no renunciaron a combinar muebles de estilos y materiales variados —piezas clásicas de madera se alternaron con otras más actuales, en cristal y aluminio— para lograr ambientes dinámicos. Telas y tapicerías funcionan también como hilos conductores de la decoración, si bien cada espacio cuenta de personalidad propia gracias a pinceladas de color en detalles y complementos.




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