desplegar menu MiCasa
Buscador
mostrar/ocultar

Un piso familiar con jardín

La decoración de este piso bajo, de estilo clásico renovado, se basa en muebles con acabados claros que reflejan la luz procedente del jardín.

Mi Casa 28/06/2013
Imprimir
Pantalla completa
Twitter
Facebook
Pinterest



Antes de encontrar este piso, los dueños se plantearon que su futura vivienda debía cumplir una condición: disponer de un pequeño jardín donde sus hijos jugaran al aire libre. Encontraron justo lo que buscaban en la urbanización El Encinar de los Reyes, una zona situada al norte de Madrid. Se trata de un piso con acceso directo al jardín desde el salón y desde la cocina. Y aunque se encontraba en una planta baja, su ventaja era que disponía de intensa luz natural, ya que frente al edificio no había bloques cerca que proyectaran sombra ni oscurecieran la vivienda. La distribución se ajustaba a lo que habían planificado. Por lo tanto sólo quedaba abordar la decoración del piso, que confiaron al equipo de interioristas de la tienda Mis Queridos Muebles. Su primera decisión fue pintar las paredes de color vainilla, un tono cálido que reflejaba la luz natural. El mobiliario se eligió según las preferencias de los propietarios, a quienes siempre les había gustado el estilo clásico renovado. Prueba de ello es el salón-comedor. La zona de estar se ubicó en el espacio más amplio, y se decoró con dos sofás distribuidos en forma de L tapizados con un tejido vainilla, a tono con la pared. La mesa de centro y la auxiliar se eligieron con formas redondeadas y en roble talqueado, un acacabo que consiste en lijar la madera hasta que las vetas queden a la vista para, posteriormente, aplicar barniz.

La zona de estar se delimitó con una butaca de estilo Luis XVI con estructura de haya teñida en marfil. Su tapicería, un vistoso lino estampado en verde pistacho de Ybarra & Serret, pone un atrevido toque moderno al diseño. Para integrarla mejor en la decoración, los cojines que animan ambos sofás se eligieron también de lino, en diferentes tonos de la gama del verde. Como el salón era muy amplio, aún quedó espacio para situar junto a la ventana una zona de trabajo, formada por una mesa de escritorio y una silla. El comedor se colocó a continuación de la zona de estar. Se decoró con una mesa extensible que, al tener la posibilidad de ampliar su sobre, permite sentar a más comensales cuando es necesario. Además, para potenciar la continuidad entre ambos ambientes, las sillas del comedor se tapizaron con el mismo lino utilizado en la butaca de la zona de estar. En el dormitorio principal, la primacía del verde pistacho se sustituyó por gamas más relajantes: grises, rosas y malvas. Para que la habitación dispusiera de más espacio de almacén, a los pies de la cama se ubicó una cómoda teñida en blanco. Los colores claros marcan la pauta, también, en la decoración del baño y la cocina. En el primer caso, la zona de lavabos se separó del resto de los sanitarios con una hoja de cristal que facilita el paso de la luz desde la ventana. En la cocina, junto a la puerta de entrada, se reservó un espacio para crear un comedor de diario. Desde ella también se accede al jardín, un espacio privilegiado que desahoga la casa y multiplica sus metros. 



Tags: Jardín y Piso.

Comentarios

Publicidad


Ver más articulos