UN PISO DE 70 m² COMO ANILLO AL DEDO
Si el punto de partida es una casa antigua Después de una reforma integral y un interiorismo total white, este piso madrileño se ajusta a sus propietarios de maravilla. Destaca el estilo que imprimen sus tejidos y la grandeza e impacto visual de algunas piezas.
Continuidad visual
El blanco es el nexo de unión entre la zona de estar y el comedor; dos ambientes que se delimitaron con sendas caídas, de suelo a techo, que con su color marrón, volumen y cuerpo, realzan las paredes.
Mantel indio, de Aunty B. Vasos, de Zara Home.
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Encontrar un piso que vaya como anillo al dedo es casi imposible; en la mayoría de las ocasiones hay que realizar cambios, ya sea en distribución, instalaciones o decoración. Por eso, los propietarios de esta casa madrileña se animaron enseguida a adquirirla porque, aunque estaba en malas condiciones, era céntrica y su superficie, casi 70 m2, se aproximaba a lo que buscaban. Vieron que tenía muchas posibilidades. Solo era cuestión de confiar la obra y la decoración a manos profesionales. Finalmente, el proyecto de reforma
se encargó a Mariano Ibáñez, y el de interiorismo, a Cristina Ros de la Vega.
Dos decisiones acertadas, a la vista está, como muestran estas páginas. El blanco es el color dominante de principio a fin. Todo comenzó con las vigas de madera del techo, que no se ocultaron con uno falso, sino que se pintaron y tornaron radiantes; un cambio que dotó al espacio de altura, pero también de más personalidad, por su textura natural. Además, esto dio pie para seguir con el blanco en toda la vivienda hasta convertirlo en su seña de identidad. Así, las paredes y también el suelo, incluso algunos muebles, están acabados en ese color. En este escenario total white son los complementos, los textiles y los tapizados del salón los que aportan la nota de intensidad y dinamizan los ambientes.
La casa también destaca por sus ideas decorativas, singulares. Entre ellas, la elegancia que aportan unos tejidos aterciopelados, antiguos, que pertenecían a la familia, y que ahora imprimen calidez al salón en forma de bonitos tapices; y el estilo que aportan unas cortinas con mucho cuerpo, que separan la puerta de entrada del salón-comedor, y dan a la zona de estar un aire teatral. Por su parte los muebles, procedentes de un mercadillo de Aviñón —a los propietarios les apasiona perderse en éste y otros—, destilan encanto.
Como ejemplo el espejo de gran formato del comedor; una pieza con impacto en la decoración, porque crea sensación de más profundidad visual. Buscando otro efecto, no la amplitud espacial, sino la creación de un ambiente romántico en el dormitorio, todo el armario empotrado se decoró con un papel púrpura con estampado toile de Jouy.
La empresa Ivory Escapes alquila este piso. Información en el tel.: 622 179 192 y en www.ivoryescapes.com.
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