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Madrid, España

Una antigua pensión convertida en piso familiar

Su personal interiorismo cambió de forma radical la fisonomía de este piso madrileño, en el que se combinan diseños nórdicos y vintage. El suelo, de microcemento gris, es otro de sus aciertos.

Mi Casa 06/02/2017
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Los propietarios de esta vivienda del centro de Madrid la adquirieron una vez reformada por el estudio de arquitectura de Rocío Monasterio. Lo que antes era una pensión con once habitaciones diminutas, ahora es un piso familiar con espacios funcionales. Con el cambio de la distribución y de los revestimientos, la casa ganó luminosidad y amplitud real y visual; se eliminaron tabiques para reducir el número de dormitorios a tres y la cocina se amplió al incorporarle un pasillo.

Aunque la transformación se puede considerar total, también es cierto que la casa conserva intacta su esencia. Las contraventanas se mantuvieron, y se dejaron a la vista los pilares de madera originales. Elementos que, junto al nuevo suelo de cemento pulido, son las señas de identidad de la vivienda. El interiorismo cuidado, con mobiliario de estilo nórdico, algunas piezas vintage y tapicerías sobrias, se enriquece y gana calidez con alfombras de lana espectaculares y de generosas proporciones. Son diseños que hacen únicos los ambientes, y que además, comparten espacio sin contradicción alguna con grandes librerías blancas a precio mínimo, que atesoran la biblioteca de la familia en el salón-comedor y en el despacho.

Capítulo aparte merece la cocina. Situada en el centro de la vivienda, tiene el encanto de un espacio familiar, muy acogedor. Mantiene las tonalidades blancas y grises, aunque cambia pintura por un papel pintado de rayas. Su mobiliario blanco funcional en la zona de trabajo se combina con una alacena que, por su sencillez, parece rescatada de una casa de campo: en seis huecos se organiza la vajilla y en dos baldas con ganchos, los botes y las tazas de desayuno. Por último, en el extremo opuesto a la cocina, en la zona más tranquila, se ubicó el dormitorio principal, con baño incorporado y una decoración sobria, en la que irrumpe un detalle sorpresa: una alfombra de piel de vaca.



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