Descubre los puntos clave que permitieron sacar más partido a este espacio diáfano de casi 58 m² dividido en dos alturas. La escalera, la altura del techo y la acertada mezcla de colores forman parte evidente de sus encantos.
La escalera de caracol
Las dos plantas se comunican mediante un
diseño de caracol, que destaca por su estilo depurado. Se eligió esta opción porque su
caja, es decir, el espacio que ocupa, es mínima,
y no limita en exceso la distribución del
mobiliario ni obstaculiza la circulación. Los
peldaños entreabiertos favorecen el paso de la
luz natural. En la planta inferior comparten espacio
el salón-comedor, la cocina y el cuarto de
baño y en la superior, se ubicó un dormitorio.