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Málaga, España

Empezar de cero: Un viejo cortijo rehabilitado

Año nuevo, vida nueva, esta fue la máxima que motivó convertir un destartalado cortijo en esta preciosa casa de campo, mezcla perfecta entre el duende andaluz y el look británico de sus propietarios.

Pili Molina 21/11/2016
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Un antiguo cortijo ubicado en la provincia de Málaga se ha convertido en una preciosa casa de campo gracias a la concienzuda reforma llevada a cabo por sus propietarios, la pareja de artesanos formada por Sian y Manuel Huertas.

La casa de dos plantas mantiene todo su encanto. En la inferior se halla el salón-comedor, con vistas al campo, la cocina y el estudio donde Sian imparte cursos de hilado y teñido tradicional. Una escalera conduce a la planta superior donde se dispusieron los dormitorios y los baños. La reforma integral respetó las características arquitectónicas de este tipo de casas. Se restauró la viguería, muy deteriorada por la carcoma, se colocó un suelo nuevo de barro y se renovaron todas las puertas y ventanas siguiendo la estética de la zona.

En cuanto a la decoración, se mezclaron con tino las distintas procedencias de sus propietarios, la británica de ella y la andaluza de él, con lo que el resultado es un estilo country-rústico muy bien avenido. Las piezas antiguas de factoría inglesa casan a la perfección con los muebles nuevos hechos a medida, la artesanía popular y los textiles alegres. Todo ello ha hecho posible este hogar armonioso, acogedor y dinámico, en plena sintonía con la naturaleza. 

MIX & MATCH

La reforma integral mantuvo el espíritu rústico de la casa, bien recuperando elementos o renovándolos. Lo vemos en las vigas del techo, en el suelo de barro, en las contraventanas, en las paredes blancas o en la chimenea de la cocina. Toda la familia participó activamente en los trabajos de restauración, fontanería, climatización y ebanistería. Una prueba de ello es que algunos de los muebles llevan su sello personal, como la mesa del comedor o los taburetes de madera.

Se respetaron las antiguas hornacinas que existían en la casa, convertidas ahora en vitrina, la de la cocina, y en armario ropero a la vista o rincón de relax, las del dormitorio principal. La madera en tonos claros contrasta con el alegre colorido de los textiles. La Navidad está presente pero sin estridencias. Un olivo junto a la chimenea, en lugar del tradicional abeto, delicados adornos, velas y guirnaldas de luces, tanto en la cocina como en el cabecero de la cama, anuncian que las fiestas están próximas.



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