La riqueza cultural de España y su diversidad climática ha dado lugar a construcciones rústicas diferentes según la zona en la que están situadas. Conocer sus peculiaridades y sus señas de identidad es clave para respetar la arquitectura local, esa tradición histórica conservada durante siglos.
LA MASÍA CATALANA
En el interior, destaca la característica volta: un techo de obra vista con forma abovedada. Los suelos, de barro cocido, contrastan con los muros revestidos con cal. Clave, en la cocina, era el llar de foc, el fuego bajo que constituía el centro neurálgico de la masía.