REHABILITAR UNA CASA RURAL CON ENCANTO
Rehabilitar una casa rural resulta más fácil de lo que parece cuando se tienen las ideas claras: en este caso, convertirla en un hogar confortable con piezas que destacan por la originalidad.
Dormitorio y salón comparten espacio
Situado en la primera planta, el dormitorio principal comparte espacio con el acogedor salón formado por
un sofá y una singular mesa de centro, a ras de suelo.
Sofá, de India & Pacific. Cojines, de Luzio. Alfombra, de Zara Home. Butaca años 60 y lámparas de pie y sobremesa, de Antique Boutique. Pufs de mimbre pintados de color blanco, de Ikea.
El cabecero de la cama en madera y la mesa de centro, realizada a mano, son diseños de Lizarriturry Tuneu.
Estufa danesa Morso, de Ferro i Foc de Palafruguell.
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Rehabilitar una vieja casa de pueblo, enclavada en el Ampurdán, sin perder un ápice de su encanto tradicional era el objetivo que se marcaron sus dueños: una joven pareja con dos niños. La misión recayó en el estudio Lizarriturry Tuneu arquitectos, que siguieron a pies juntillas los deseos de sus clientes a la vez que les proponían sus mejores ideas para ganar en amplitud.
Así, por un lado, respetaron la arquitectura exterior y los acabados interiores que presentaba inicialmente la casa de tres plantas: pavimento de toba recuperada típico de la zona, techos abovedados, ventanas de madera… Mientras que, por otro, apostaron por reivindicar los espacios diáfanos, como si de un loft urbano se tratara. Dicho y hecho. El comedor y la cocina se hicieron uno, al igual que el dormitorio principal y el salón.
Las tres plantas de la casa se dividieron a placer. En la entrada de la planta baja se dispuso un gran recibidor cuya amplitud se aprovechó para colocar una mesa que hace las veces de mini despacho. A continuación se encuentra la cocina-comedor, que evita desplazamientos incómodos. Se completa con un pequeño balcón y un aseo.
Una sencilla escalera conduce a los pisos de arriba. En la primera planta se hallan los dormitorios (principal e infantil), un baño y el salón. Y en la segunda, se ubicó un pequeño altillo y una generosa terraza chill out donde disfrutar de unas vistas maravillosas y prácticamente hacer la vida en verano. En ella se diseñó un banco de obra que hace de mirador y en cuyo disfrute la familia y sus invitados pasan las horas. El resultado de la reforma fue un rotundo éxito. No es de extrañar que sus dueños, orgullosos de su nuevo hogar, terminaran por llamarle Ca La Bonica; no hay más que añadir…
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