UN COQUETO REFUGIO EN EL NORTE
Una rehabilitación llevada con elegancia y funcionalidad convirtió esta vieja casita de pueblo en un lugar idílico, un refugio donde disfrutar en familia del tiempo libre.
Estar, comedor y cocina comparten espacio
La clave para rentabilizar al máximo los metros fue prescindir de tabiques en las zonas comunes; son los propios muebles que delimitan la función de cada ambiente. Así, comparten espacio la zona de estar, el comedor y la cocina; todo en perfecta sintonía.
La cómoda, ubicada entre el salón y el comedor, es de El Siglo.
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Ya desde la calle es palpable la abundante dosis de encanto que rodea esta casita norteña, concebida para las vacaciones familiares de sus propietarios. La herencia inesperada de un pariente lejano puso en sus manos esta preciosa vivienda, rural al 100%, y con muchas posibilidades, aunque en un estado lamentablemente ruinoso. En una primera valoración de la propiedad la decisión fue planificar una seria reforma para acondicionarla a las necesidades de sus nuevos dueños.
Tras las obras deslumbra el saber hacer de los dueños y su buen gusto, que dio lugar a interiores luminosos, a pesar de no tener casi ventanas, y a una sucesión de ambientes compartidos divididos en tres alturas.
La edificación original, con la tradicional fachada de madera de balconada arriba y porche abajo, fue un punto de partida inmejorable para la nueva construcción, que ahora presenta un frente cerrado, pintado en blanco y equipado con grandes cristaleras que iluminan todo el interior. El nuevo espacio útil de la vivienda se divide en tres plantas; la de abajo destinada a la zona de estar, comedor y cocina ubicados en un mismo ambiente diáfano.
En esta misma planta, junto a la cocina, una puerta da paso a un dormitorio con baño integrado. El primer piso se reservó para instalar el dormitorio principal, que llama la atención en especial por su carácter acogedor. El cuarto de baño, ubicado dentro de la habitación se separa únicamente por unos muretes a media altura, lo que permite así el paso de la luz natural. Este piso también cuenta con un amplio distribuidor del que parte la escalera que conduce
a una pequeña buhardilla, donde se instaló un tercer dormitorio con dos camas.
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