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La casa de Laura

Antes (durante) y después de una casa reformada en la playa

Laura Gill, interiorista y fiel lectora de micasa, comparte con nosotros el proceso de reforma de esta preciosa casa en primera línea de playa.

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Mi Casa 15/02/2018
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La casa que hoy visitamos es todo un lujo. Es un lujo porque puede desayunarse contemplando el mar, por su decoración serena pero colorida, por sus espacios comunes para disfrutar en familia, por su dormitorio con baño y vestidor en suite... La responsable (y propietaria) de esta joya de 92 metros cuadrados es Laura Gill, lectora de Micasa e interiorista, que nos explica que en la reforma ha buscado "elementos que la hicieran diferente, especial, y que perduren en el tiempo".

La casa tiene salida a dos calles y, como tiene cierto desnivel, está repartida en dos niveles. El principal objetivo al renovarla fue crear espacios más cómodos y con una distribución más fluida. Para ello, Laura abrió la cocina al salón, creando una única estancia que ambos espacios comparten con el comedor. Durante el derribo necesario antes de darle la nueva forma a la casa, la interiorista descubrió que el techo del salón podrían subirse y ganar mucho en altura, "lo que supuso poder colocar una gran lámpara central de araña procedente de la Real Fábrica de Cristales de La Granja", explica. En la zona más privada también realizó cambios, incorporando uno de los dormitorios a la habitación principal para crear una suite con vestidor y un baño, que dejó abierto para poder tener luz natural, pero que queda perfectamente delimitado gracias al uso de distintos suelos y a un doble espejo que sirve al lavabo y al tocador.

Laura define la decoración como ecléctica, "creada durante más de 20 años, lo que supone que si algún día se quieren hacer cambios, éstos resultarán imperceptibles al conjunto", añade con positividad. Ha mezclado diseños propios, como el sofá del salón o las cortinas, con piezas de anticuarios y recuperadas, como el cabecero de la cama elaborado con dos contraventanas antiguas procedentes de un derribo. El resultado es buen ejemplo de cómo puede volverse a empezar manteniendo el espíritu del pasado y tener un presente y un futuro muy prometedor por delante.



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