Un murete rematado con un cristal al ácido divide en dos zonas este baño, que también incluye un vestidor.
Plano
1. Un murete independiza la zona más íntima del baño. Allí se instalaron la bañera, una ducha de obra, el inodoro y el bidé. Al estar la ventana en este espacio, el murete se prolongó con un cristal al ácido y se completó con una puerta también de cristal que deja pasar
la luz natural.
2. Los lavabos se ubicaron en dos frentes simétricos; cada uno con un seno encastrado en una encimera de mármol y un mueble debajo con armarios y cajones.
3. El acceso
al cuarto de baño se realiza a través
del vestidor que, además, está comunicado directamente con el dormitorio, sin puerta.